
Las tecnologías de la información y comunicaciones (TIC) es un término que contempla toda forma de tecnología usada para crear, almacenar, intercambiar y procesar información en sus varias formas, tales como datos, conversaciones de voz, imágenes fijas o en movimiento, presentaciones multimedia y otras formas, incluyendo aquéllas aún no concebida. En particular, las TIC están íntimamente relacionadas con computadoras, software y telecomunicaciones
Sin lugar a dudas una de las grandes ventajas que las TIC nos aportan es la cantidad de información que puede ser puesta de manera virtual a disposición de todos. En este caso, nos encontramos en una situación imparable, ya que los sitios webs dedicados a la formación van creciendo tanto de forma cuantitativa como cualitativa, por la diversidad de temáticas que van apareciendo, generando varios interrogantes como: ¿es la misma información como el conocimiento? ¿Cómo es la calidad de esa información? ¿Es relevante? ¿Y toda esta información se suman a los conocimientos? El reto es conseguir la información a donde sea necesario a través del método más costo-efectiva posible.
Por lo tanto es importante hacer la diferencia entre lo que significa encontrar y acceder a mucha información, con respecto a lo que significa a obtener o generar conocimiento. Manuel Castells ha definido como “la aplicación [del conocimiento y la información] a los procedimientos de creación, procesamiento y difusión de la información en un bucle de retroacción acumulativa entre la innovación y sus utilizaciones prácticas”
Incorporación de las TIC en la Educación superior
Las instituciones de educación superior deben adaptarse con urgencia a las características de un mundo globalizado en el que el conocimiento se genera e innova de forma acelerada y se difunde con rapidez a través de las tecnologías de la información y comunicación, como se afirma en diferentes documentos del proceso de convergencia europea de estudios universitarios, como los de La Sorbona (1998), de Bolonia (1999) o la declaración de Praga (2001)
Algunas de las experiencias sobre la incorporación de la Tecnología en la educación superior evidencian algunas claves para una buena integración en la actividad educativa relacionadas con el tipo de contenidos de la actividad formativa, el perfil de los alumnos y del docente y el papel de las TIC en el proceso de formación.
El desafío no consiste solamente en incorporar dichas tecnologías dentro de las tendencias educativas ya existentes, sino que se trata de cambiar nuestra visión de la enseñanza y el aprendizaje y de aprender a usar la tecnología para ello, es decir, deberemos pensar en qué cosas nuevas podemos hacer con la tecnología, ya que no tiene sentido incorporarlas para hacer las mismas cosas que realizamos en entornos no tecnológico. Al contrario que lo que cabría esperar con la aplicación de las TIC en la enseñanza, su utilización puede implicar la movilización de una diversidad de estrategias y metodologías docentes que favorezcan una enseñanza activa, participativa y constructiva. el modelo de Rogers (1995) “The stages of technology adoption” ayuda a explicar por qué cuando las TIC ha sido adoptada por la mayoría del personal docente (después de un etapa inicial de experimentación con menor número de personas), es utilizada, sobre todo, para apoyar y mejorar las prácticas existentes, en lugar de cambiarlas radicalmente.
Se pueden considerar tres posibilidades de integración de las TIC en el currículo educativo:
• Incluir sus contenidos en distintas áreas, por lo general, en las de Lengua y Literatura, Ciencias Sociales y Artes Plásticas.
• Crear asignaturas específicas para el estudio de las TIC, las que actualmente suelen ser optativas.
• Considerar la educación para las TIC como contenido transversal al currículo y una responsabilidad de todos.
Independientemente de que existan asignaturas específicas (que sí deben existir), cualquier profesor puede desde su área de conocimiento abordar las nuevas tecnologías
Gutiérrez (1997) señala tres importantes dimensiones de la formación del profesorado en TIC:
- Conocimientos y competencias sobre las posibilidades de las TIC como recursos didácticos, tanto en las aulas como en sistemas de educación a distancia y educación no formal e informal: potencial didáctico de las TIC.
- Conocimiento del currículum oculto, de las implicaciones y consecuencias de las TIC, tanto en el aprendizaje intencionado, propio de la educación formal, como en la educación informal que proporcionan los medios de masas: potencial educativo de las TIC.
- Conocimiento de los contextos: la realidad escolar donde se utilizan como recursos, y la realidad social donde funcionan la institución escolar y los medios como agentes educativos
Los estudiantes del futuro deberán tener una serie de competencias para desenvolverse en este nuevo contexto, y lógicamente la universidad debe contribuir a su formación.
Algunas de estas competencias serán las siguientes:
• Adaptarse a un ambiente que se modifica rápidamente.
• Trabajar en equipo de forma colaborativa.
• Aplicar la creatividad a la resolución de problemas.
• Aprender nuevos conocimientos y asimilar nuevas ideas rápidamente.
• Tomar nuevas iniciativas y ser independiente.
• Identificar problemas y desarrollar soluciones.
• Reunir y organizar hechos.
• Realizar comparaciones sistemáticas.
• Identificar y desarrollar soluciones alternativas.
• Resolver problemas de forma independiente (Cabero, 2000).
Bibliografía
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COMISION EUROPEA. (1995;2003). Libro blanco sobre la educación y la formación. Luxemburgo: Oficina de.
Gutierrez Martín, A. (2007). Integración curricular de las TIC y educación para los medios en la sociedad del conocimiento. Revista Iberoamericana de educaicón , 141-156.
Kirkup, G., & Kirkwood, A. (2005). Informatio and communications techonolgies (ICT) in higher education teaching- a tale of gradualism rather than revolution. Learning Media and Techonolgy. , 30, 185-199.
UNESCO. (2005). Hacia la sociedad del conocimiento.